Convenio entre el Instituto para la Economía Social y el Instituto Humboldt identifica conocimiento y uso de la biodiversidad en la Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza.
Hierba santa para la garganta, la ruda para el que estornuda, la albahaca para la gente flaca, el apasote para los brotes y el vetiver para el que no ve. Esas fueron algunas de las plantas medicinales que Celia Cruz inmortalizó en su Yerberito moderno, un son cubano que le rindió homenaje a los saberes ancestrales de su pueblo.
Plantas y Saberes Plaza Samper Mendoza Pliegos (Descargue aquí).
Sin embargo, la Guarachera de Cuba no fue la única que pudo conocer y contar con su yerberito. Desde 1935, Bogotá empezó a consolidar su principal mercado de hierbas en el pleno corazón del centro de la capital, un sitio a donde sus habitantes todavía acuden para aliviar alguna de sus dolencias físicas o emocionales: la Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza.
Este rincón de la localidad de Los Mártires, ubicado en la carrera 25 con calle 22A, inició con la construcción de cuatro graneros y un depósito para comercializar la mercancía verde que llegaba en trenes provenientes de Sogamoso y Barbosa. En esa época, es decir hace 86 años, el mercado campesino era conocido como la plaza del Nordeste.
“En 1956 funcionó como parqueadero de buses de transporte urbano y a partir de 1958 el terreno pasó a ser propiedad de la Empresa Distrital de Servicios Públicos (EDIS), entidad que bautizó este lugar como Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza”, aseguró Libardo Asprilla, director del Instituto para la Economía Social (IPES), entidad que tiene a su cargo las 19 plazas públicas de Bogotá.
Según Asprilla, los comerciantes de hierbas que vendían sus productos frente a las instalaciones del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) fueron reubicados en la plaza hace más de 25 años. En octubre de 2013 ingresaron más de 60 familias de campesinos e indígenas provenientes de Coyaima (Tolima), quienes comercializaban la hoja de tamal al lado de la carrilera ubicada detrás de la plaza de Paloquemao.
Hoy en día, este yerberito cachaco cuenta con más de 300 comerciantes provenientes de diversas regiones del país, quienes venden sus plantas y hierbas durante las horas de la noche y la madrugada. “La Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza cuenta con 138 locales fijos y 40 módulos de hoja de tamal, además de una plazoleta de comidas”, aseguró el IPES.
La biodiversidad de la plaza
Aunque la Plaza Samper Mendoza es ampliamente conocida como el mayor epicentro de hierbas y plantas medicinales en Bogotá, aún no cuenta con un inventario que revele las especies que son comercializadas y datos como su procedencia y características biológicas.
En el IPES, “nos dimos cuenta que la ciudad tiene un potencial importante para generar valor en este mercado de hierbas de la Plaza de Samper Mendoza, desde el conocimiento ancestral, las historias de vida y el conocimiento científico de la biodiversidad que allí se encuentra, esta potencialidad puede ser desarrollada hacia nuevos productos, servicios y experiencias”. manifestó el director del IPES Libardo Asprilla.
Ante esto, el 13 de enero de este año el IPES y el Instituto Humboldt suscribieron un convenio que tiene como objetivo conocer la biodiversidad presente en el mercado de hierbas de la plaza y rescatar los saberes ancestrales de sus comerciantes.
“Este convenio, que hemos dado a conocer entre los comerciantes como Sembrando saberes en la Plaza Samper Mendoza, busca aunar esfuerzos técnicos, científicos, financieros y administrativos para identificar los usos sostenibles de la biodiversidad y los saberes ancestrales, y así ayudar a la reactivación económica en las plazas de mercado distritales, empezando con la Samper Mendoza”, dijo Hernando García Martínez, director del Instituto Humboldt.
Esta identificación de usos y propiedades de la biodiversidad estará enfocada en el mercado itinerante de hierbas, que ocurre las noches de los días lunes, martes, jueves y viernes, cuando se congregan cerca de 300 comerciantes procedentes de diversas regiones del país.
Esta plaza cuenta con una gran heterogeneidad de comerciantes, personas de Bogotá, campesinos de diferentes regiones del país, e indígenas del Tolima que comercializan hojas de envolver, es un sitio con muchos saberes ancestrales y diversas plantas de varios sitios del territorio nacional.
Además de conocer la gran amalgama de plantas que se comercializan en este rincón del centro de la capital, el convenio pretende visibilizar a la Plaza Samper Mendoza como uno de los tesoros bogotanos, algo que incluirá el conocimiento tradicional y la identidad de sus comerciantes.
Con toda la información recolectada, las dos entidades elaborarán varios productos que a futuro beneficiarán a los comerciantes, como un catálogo de las plantas con mayor potencial comercial, las historias de vida de los vendedores y un diagnóstico de las principales cadenas de valor orientadas al turismo y la gastronomía.
Con esta colaboración entre el Instituto para la Economía Social y el Instituto Humboldt, pretendemos que la Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza se convierta en un piloto sobre cómo la biodiversidad y el arraigo cultural permiten potenciar el turismo y el patrimonio en Bogotá, “buscaremos que los aprendizajes de este proyecto se repliquen en otras Plazas de Distritales de Mercado administradas por el IPES”, anotó el director de esta entidad Libardo Asprilla.
Catálogo de especies
Un producto estrella de esta alianza entre el IPES y Humboldt será un catálogo divulgativo con la información de 80 especies mayoritariamente nativas presentes en la plaza, un insumo que tendrá información sobre los usos, origen, estado de conservación y endemismos.
“Estas especies serán escogidas a través de varios criterios establecidos por el Instituto Humboldt y los campesinos y comerciantes de la Samper Mendoza, un ejercicio que partirá de la investigación de todas las plantas y hierbas vendidas en este lugar”, afirmó Hernando García, director del Instituto Humboldt.
A la fecha, los expertos del Humboldt y el IPES han identificado 310 especies de plantas comercializadas en la plaza, una cifra que para la experta representa cerca del cuatro por ciento del total de plantas útiles registradas en Colombia.
“En el país se han registrado cerca de 7.000 plantas catalogadas como útiles, de las cuales más de 300 están en la Samper Mendoza. Esta cifra demuestra que una pequeña manzana del centro urbano capitalino concentra una gran parte de la biodiversidad vegetal nacional”, precisó el director del Instituto Humboldt.
Del total de especies identificadas, 129 son nativas y 181 exóticas. Para Garrido, este número de plantas nativas es bastante significativo, ya que generalmente se conoce que las plazas de mercado albergan únicamente plantas aromáticas introducidas, como el orégano, la albahaca y el romero.
Otro de los hallazgos biodiversos preliminares que se han encontrado en los recorridos nocturnos en la plaza y en la revisión de fuentes secundarias fue la presencia de tres especies endémicas o únicas del territorio nacional: el borrachero, el guasquín y la mazorca de agua.
Según los investigadores del Instituto Humboldt, el guasquín es una planta que se encuentra en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca, Meta y Santander, en sitios entre los 1.800 y 4.000 metros sobre el nivel del mar, que es utilizada para curar la inflamación, úlceras, forúnculos y la faringitis.
Por su parte, la mazorca de agua, que se encuentra en Cundinamarca, es usada como medicina para dar tratamiento a enfermedades infecciosas. El borrachero es aprovechado para tratar problemas relacionados con el aparato respiratorio y fue una planta sagrada para diferentes culturas indígenas.
En la plaza no solo se venden plantas que fueron cultivadas por los campesinos y citadinos; se han encontrado una gran cantidad de especies silvestres, lo que demuestra que este tipo de plantas están contribuyendo a la economía de la capital del país.
Las voces de la plaza
Durante los seis meses que durará el convenio, el Instituto para la Economía Social y el Instituto Humboldt, dialogarán con los comerciantes para conocer sus historias de vida, relatos que serán difundidos a través de las redes sociales y canales de comunicación de ambas entidades.
El ideal es exaltar las historias de vida de los personajes más icónicos de esta plaza bogotana. El equipo de investigadores del Instituto Humboldt realizará entrevistas con diferentes personas para escuchar sus voces y seleccionar algunas que serán divulgadas en video, historietas o fotorreportajes.
En los primeros trabajos sociales, los investigadores han evidenciado que las plantas de la plaza provienen de por lo menos 33 municipios del país, un dato preliminar que será estudiado a profundidad durante los próximos meses.
De los 300 comerciantes que trabajan en el mercado itinerante de hierbas, 37 son nativos de Bogotá. Según ambas entidades, muchos de ellos recolectan las plantas en los cerros orientales, cerca de los caños y ríos, potreros abandonados o jardines y huertas urbanas.
El componente social del convenio también busca identificar el viaje que realizan las diferentes plantas hasta que son vendidas en la plaza, un trabajo que se basará en la creación de un mapa colectivo para que los comerciantes cuenten de dónde vienen las plantas que comercializan y si son de clima cálido, templado o frío.
Los comerciantes contarán con información de primera mano para potenciar las plantas que venden en la plaza. Para esto, el Humboldt y el IPES trabajan en el diagnóstico de cuatro cadenas de valor: gastronomía, coctelería y bebidas con hierbas, turismo cultural y salud y bienestar.
“Vamos a mirar cómo las diferentes especies que identificamos en el catálogo de plantas pueden tener un potencial en las cadenas de valor, algo que permitirá atraer nuevos clientes a la plaza en el futuro. El IPES priorizó el sector de gastronomía, por lo cual trabajaremos con diversos actores estratégicos”, manifestó el director del Instituto Humboldt, Hernando García.
Para el IPES, este convenio se convierte en la primera fase de una apuesta más ambiciosa que pretende seguir aprovechando el conocimiento sobre la biodiversidad del mercado de las hierbas de la Plaza Samper Mendoza.
“El objetivo es poder replicar y escalar el diseño de nuevos productos, servicios y experiencias que beneficien a comerciantes de otras plazas de mercado a través de innovaciones en la gastronomía y el turismo de experiencias, una oportunidad más para seguir aportando a la reactivación de la economía de la ciudad”, resaltó el director del IPES, Libardo Asprilla.
Luz verde de la comunidad
El movimiento en la Plaza Samper Mendoza únicamente se da bajo la luz de la luna, horas de la noche y la madrugada donde los comerciantes ofrecen plantas y hierbas a los habitantes de Bogotá.
Hacia las 5 de la mañana, cuando venden los productos, algunos comerciantes regresan a sus sitios de residencia como los municipios de Chipaque, San Antonio de Tequendama, Tenjo, Tabio y Chía.
Socializar los objetivos del convenio con el IPES durante las horas laborales de los comerciantes era una de las mayores preocupaciones para los funcionarios de las entidades, ya que entendían el cansancio y el corre corre que viven en las madrugadas.
Realizar un taller con toda la comunidad en esas horas era algo imposible. Por eso se pensó en otras formas para dar a conocer el proyecto, como llegar a cada uno de los puestos para contarles de qué se trataba la iniciativa sin afectar su trabajo.
Dos carritos con tintos, aromáticas, arepas y empanadas, fueron los mecanismos para “llegarle” a la gente de la plaza. A cada vendedor se le contó sobre los alcances del proyecto y se les entregaron postales con frases como ‘todos somos sembrando saberes’. Se les tomaron fotos con una cámara polaroid y se entregaron adheridas en las postales para que se identificaran como parte de la iniciativa.
Sumado a esto, los investigadores instalaron paneles con diferentes aspectos y preguntas sobre la iniciativa por toda la plaza y el mapa de la ruta de las hierbas. Este ejercicio permitió abrir las puertas para entablar una relación cordial con la comunidad y así iniciar la co-creación del proyecto.
A varios comerciantes se les está entregando unas bitácoras para que escriban relatos como los recuerdos especiales con las plantas, la rutina en la plaza y una receta de cocina. Con esto se busca publicar una serie de crónicas con las historias de sus comerciantes.
Todos los lunes y jueves de los próximos meses, en horas de la madrugada, los funcionarios del IPES y de Humboldt estarán en la Plaza Distrital de Mercado Samper Mendoza trabajando mancomunadamente con los comerciantes en los diversos productos del convenio, el cual terminará a finales de junio.
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